Inicio Ocio y Cultura Lugares y monumentos
PDF Imprimir E-mail
Indice del artículo
Lugares y monumentos
EL CASTILLO
IGLESIA DE LA MAGDALENA
MORERÍA
CONVENTO DE SAN LUIS
IGLESIA DE SANTIAGO APOSTOL
ERMITA DE LA CONCEPCIÓN
CASAS SINGULARES
CINCO CAÑOS
ALMACEN DEL TRIGO
LAS PEDANIAS
Todas las páginas

Desde 2002, Vélez Blanco es uno de los tres conjuntos histórico-artísticos declarados por la Junta de Andalucía en la provincia de Almería, conservando un urbanismo que permite conocer la evolución urbanística desde la época musulmana hasta la actualidad.


 

EL CASTILLO

Construído entre 1506 y 1515 por orden del primer Marqués de los Vélez, D. Pedro Fajardo y Chacón, sobre las ruinas de una antigua alcazaba musulmana, de la que aún se conservan lienzos de muralla y la estructura del aljibe que hay bajo el patio del castillo. Fue declarado Monumento Histórico Nacional en 1931 y, en 2005, adquirido por la Junta de Andalucía, elaborándose un plan director para su conservación y puesta en valor a cargo del prestigioso arquitecto Pedro Salmerón Escobar.


castillo

El recinto tiene unos 2.300 metros cuadrados de superficie. Mezcla elementos góticos con otros renacentistas. Se recomienda hacer un recorrido perimetral de Este a Oeste, acondicionado recientemente por la Consejería de Cultura, para apreciar el lugar estratégico de su emplazamiento y la belleza del paisaje. En los lienzos exteriores se aprecian los escudos de las familias Fajardo, Cueva (Mencía de la cueva fue la segunda esposa de don Pedro Fajardo) y Silva (Catalina de Silva fue la tercera esposa del primer marqués). También llama la atención un muro en talud cubierto por un arco que sostiene una estructura de madera para aislar el acceso a la torre de homenaje y la torre albarrana de la Yedra de la parte palaciega. En el lado norte se aprecia la existencia una poterna a tres metros encima del nivel del suelo, hoy comunicada con una escalera metálica. En el lado oeste se aprecian tres grupos de letrinas.

Es de planta hexagonal alargada hacia el noreste. Hacia el sur se encuentra el patio con los restos de la Casa de los Pajes, donde se encontraban las caballerizas, cocinas y dependencias para los criados del marqués. Una plataforma de madera, a casi diez metros sobre el nivel del terreno, comunicaba esta parte con el alcázar, siendo el último tramo un puente levadizo, todo protegido por muros y jalonado por dos extraordinarios arcos de piedra. Encima de la entrada principal está presidida por el escudo de don Pedro Fajardo, de tradición alemana y muy similar al colocado en la capilla de los Vélez de la catedral de Murcia.


patio

Destaca su patio central, la torre del homenaje con sus 33 metros de altura, el mirador hacia levante para la escenificación del poder señorial. Debajo del mirador se encontraban la cocina, despensa y botillería. En el lado oeste se encontraban las dependencias de la familia marquesal y se aprecian todavía restos del suelo original con azulejos.

En la planta primera del lado sur se encontraban los salones representativos, cuyos nombres se deben a los temas de dos frisos que se encontraban en las paredes. El Salón del Triunfo, con acceso desde la galería, contaba con un friso en el cual se representaba la entrada triunfal de César en Roma después de su victoria sobre los galos en clara alusión a los triunfos de Carlos V sobre los ejércitos franceses de Francisco I y su coronación como empreador del sacro Imperio Romano en 1530. Al lado del carro triunfal se observa a una persona vestida a la romana con el escudo de los Fajardo que posiblemente representa a don Pedro Fajardo, quien acompañó a Carlos V en varias de sus campañas. Los frisos tenían unas dimensiones de 6,00 metros de largo y 0’73 centímetros de ancho. En la sala contigua, llamada “de la Mitología”, se encontraba un friso con la vida de Hércules y sus doce trabajos. La figura de Hércules fue ejemplo de fuerza y virtud para nobleza renacentista europea. Estos frisos, adquiridos en su momento por el gran coleccionista francés Emile Peyre, fueron descubiertos en 1992 durante obras de remodelación del Museo de Artes Decorativas de París (www.lesartsdecoratifs.fr). Gracias a las investigaciones de la conservadora del museo Monique Blanc se sabe que son los mismos frisos reseñados por viajeros en los siglos XVIII y XIX. En estos salones se encontraba también parte de la magnífica biblioteca de los primeros dos marqueses con más de mil volúmenes, la cual fue vendida en subasta pública en 1579 al fallecer el tercer marqués. Una gran parte de los libros se incorporaron en la biblioteca de San Lorenzo del Escorial. El primer marqués de los Vélez fue titulado como “ángel de la guarda de los autores” y el tercer marqués sabía leer y escribir en latín y griego. Los salones contaban con un artesonado en nogal, desaparecido durante el derribo de la casa de George Blumenthal en Nueva York, y puertas de la misma madera. Por las inmediaciones de estos salones se encontraba la capilla del castillo.

El patio de honor es una majestuosa obra en mármol blanco de Macael y una joya escultórica inspirada en el Renacimiento italiano. En los años 1903/04, por orden del entonces duque de Medina Sidonia se vendieron el patio, los frisos y otros elementos decorativos del castillo al anticuario parisino Goldberg. Actualmente, se encuentra en Nueva York, en el "Metropolitan Museum of Art" (www.metmuseum.org), en donde se instaló en 1964 después de una minuciosa investigación llevada a cabo en 1959 por Olga Raggio, conservadora del departamento de Escultura Europea y Artes Decorativas del museo (1926 - 2009). El patio fue donado donado por su presidente, el empresario George Blumenthal, quien lo tuvo instalado en su casa de la Park Avenue hasta 1945. En agosto de 2008 se escaneó este patio gracias a un convenio entre la Junta de Andalucía y el Museo Metropolitano.

El patio mide 16,00 x 13,50 metros y tiene dos niveles: el inferior, contiguo al acceso, posee en el ala del mediodía una galería de arcos rebajados y moldurados sostenidos por columnas. Debajo del patio, está el aljibe, de época nazarí, excavado en roca viva y dañado supuestamente por un terremoto. Desde la galería con el mirador se accede de la parte palaciega a la parte militar del castillo, donde se encuentra la torre de homenaje y la torre albarrana de la Yedra.

El escudo de don Pedro Fajardo, adelantado del reino de Murcia y primer marqués de Los Vélez desde 1507, está situado en la torre del homenaje. Aparte del lobo, emblema de la familia Chacón, las tres rocas en un mar azul, cada una coronada por una ortiga de siete hojas en un campo de oro, son las armas de los Fajardo, haciendo referencia a Ortigueira (La Coruña), origen de esta familia. El original se encuentra también en el Museo Metropolitano.


 

IGLESIA DE LA MAGDALENA

 

Erigida antes de 1515 encima de la mezquita. Actualmente se conservan sólo la torre y parte de dos paredes, las cuales son testimonio de numerosas intervenciones a lo largo de los siglos. Empotrada en la cara este de la torre se encuentra el escudo de los Fajardo, los cuales tuvieron que levantar la iglesia a cambio de gozar de importantes diezmos. En la planta baja de la torre se encuentra una capilla con los escudos de la familia Faura, siendo el murciano Diego Faura y su hijo Alonso durante treinta años poderosos alcaides de ambos Vélez.

En 1834 se encontró en las ruinas la lápida de Juan de Monrreal, primer vicario de los Vélez, fallecido en 1515. En esta iglesia se encontraban también las sepulturas de los primeros dos marqueses de los Vélez, don Pedro y don Luis Fajardo. Durante la rebelión de marzo de 1650 contra el cobrador del impuesto de los Mllones, la ermita de la Magdalena fue lugar de asamblea de los sublevados. La ermita servía de lugar de enterramiento de los pobres fallecidos en el hospital.

Entre la iglesia de la Magdalena y el castillo se encontraban la casa de la contaduría, la casa del camarero mayor y las caballerizas de las acémilas, donde se guardaban los animales de carga y transporte.


 

MORERÍA

Sus calles estrechas y tortuosas y las plantas de las casas conservan el urbanismo medieval de este barrio poblado hasta 1570 casi únicamente por la comunidad musulmana y, desde la conversión forzada al cristianismo en 1501, morisca. Estaba protegida por una muralla. Después de la expulsión de 1570 se quedaron varias casas sin ocupar, lo que explica los solares existentes en este barrio.

 


CONVENTO DE SAN LUIS

A petición del concejo de Vélez Blanco de 1599, el cuarto marqués don Luis Fajardo Requensens mandó construir el convento de San Luis Obispo a partir de 1602 por un voto que hizo al curarse de una grave enfermedad estando en la corte de Valladolid. El primer guardían del convento y supervisor de las obras fue fray Tomás Romero, confesor del cuatro marqués. Una vez terminadas las obras en la segunda década del siglo XVII, se instaló la comunidad de franciscanos pertenecientes a la rama de los recoletos, habiendo vivido antes en la vecina ermita de Ntra. Sra. de la Concepción. El convento llegó a tener hasta 36 frailes y cátedras de Latín, Griego y Filosofía.

conventosanluis

La fachada del templo ostenta los escudos del cuarto marqués de los Vélez, una figura de san Luis Obispo decapitada y, rematando la esquina a la izquierda, una pequeña torre de estilo mudéjar, dado que las órdenes mendicantes no podían tener torres altas. Del retablo policromado, dañado en parte durante la Guerra Civil, se conservan las columnas del primer cuerpo, un friso, un segundo cuerpo con una pintura central de la Adoración de los Reyes Magos flanqueada por dos cuadros con la presentación en el Tempo y la Encarnación, aparte de otras pinturas de menor tamaño, siendo el o uno de los pintores Jacobo Vospulio, seguramente de origen flamenco y fallecido en Vélez Blanco en 1643. En su momento, en la iglesia hubo imágenes de la escuela de Salcillo. En las capillas laterales se enterraba a los miembros de las familias Acosta Moreno, Valcárcel Belloc, Pérez de Villarroel, Fernández Mateo y de la rama menor de los Fajardo. Del siglo XVII se conservan la iglesia, el claustro con el ala oeste y parte de la fachada sur del propio convento, habiéndose derribado el resto durante la segunda mitad del siglo XIX. El convento fue enajenado en la desamortización de Mendizábal, se instaló una almazara hidráulica y, entre 1916 y 1996, fue ocupado por la orden de las Concepcionistas.


 

IGLESIA DE SANTIAGO APOSTOL

Su periodo de construcción se prolongó desde la segunda década del siglo XVI hasta casi finales de la misma centuria, debido a numerosos pleitos entre el primer marqués de los Vélez y los obisposde Almería sobre la financiación de la obra. Parece que el plano y dirección inicial de la obra se debe a Lope Sánchez Desturizaga, maestro mayor de las obras de Carlos V, y sus colaboradores Juan de Lezcano, Pedro de Arama y Juanes de Zunzúnegui, todos de origen vasco. La torre se terminó en 1590 por el también vasco Jerónimo de Urreta, el cual trabajó también en la iglesia de San Patricio de Lorca.

El edificio tiene unas dimensiones de 39 metros de largo y 12,30 metros de ancho, con una altura de 20,00 metros. Debido al origen geográfico del arquitecto y de los canteros, la iglesia tiene una clara impronta del norte de España y sur de Francia, corresponde al modelo llamado de nave única y, entre los contrafuertes, con capillas donde se enterraba a miembros de las poderosas familias locales como los Bastida, Esquivel, López Godínez, Navarro Noguerales, Rodríguez Navarro y Villarroel. Las pilastras de nervios soportan los cinco arcos fajones de medio punto, de sillar de cantería y de tradición gótica, como el arco toral que separa la cabecera de la nave central y el arco rebajado sobre el que descansa el coro. Llaman la atención los capiteles con su delicada decoración floral, cabezas humanas y animales.

Destaca su artesonado de madera de la nave central, de par y nudillo, de tradición mudéjar, así como el presbiterio y una tribuna con celosías que originalmente comunicaba por un pasadizo con el palacio de los marqueses de Espinardo.

El altar mayor estaba dedicado a Santiago Apóstol, con un retablo de madera diseñado por Juan de Orea, maestro mayor de la catedral de Almería, yerno de Pedro Machuca y colaborador en el palacio de Carlos V, la catedral y la iglesia de Santiago en Almería. Hoy día destacan la figura del apóstol Santiago en su faceta de “Matamoros”, bajo cuyo patronato fue consagrada la iglesia en 1559, seguramente por la vinculación del primer Marques de Los Vélez, don Pedro Fajardo y Chacón, con la Orden de Santiago. Además se pueden contemplar una Virgen de las Dolores, San José y San Isidoro de Sevilla.

Durante 300 años, la parroquia de Santiago contaba con un vicario, un cura, cinco beneficiados, un sacristán y numerosos capellanes. La parroquia fue sede de varias cofradías, como la del Santísimo Sacramento, de la Sangre de Cristo, de Ntra. Sra. de la Concepción, de Ntra. Sra. de la Soledad. Actualmente, es sede de las cofradías de las Benditas Ánimas, del Santísimo Cristo de la Yedra.

En la capilla de la familia Pérez de Villarroel, donde se encuentra una pila bautismal hecha de una fuente renacentista perteneciente seguramente al jardín del castillo, se enterraron los restos encontrados de los primeros dos marqueses de los Vélez, fallecidos en 1546 y 1574 en Vélez Blanco, y que inicialmente habían estado en la iglesia de la Magdalena.

El saqueo de rincipios de la Guerra Civil afectó gravemente al patrimonio artístico del templo, siendo la mayor parte de las obras contemporáneas. Hay notables excepciones, tales como, en las paredes laterales del presbiterio, las tablas de Santa Mónica y de la Inmaculada Concepción, éstas últimas encargadas por las hermanas del tercer marqués en 1578 parta la ermita de la Concepción. También merecen mención los cuadros de san Martín de Tours, los desposorios de la Virgen, y, en el coro, los lienzos de San Cosme y San Damián, San Lázaro y el martirio de San Esteban. Una de las imágenes más veneradas de la iglesia es el Santísimo Cristo de la Yedra, cuya capilla se encuentra debajo del órgano. El vistoso pendón fue donado a la hermandad del Santísimo Sacramento por el sexto marqués, don Fernando Joaquín Fajardo, a su vuelta de Orán donde había ostentado el cargo de gobernador.

El órgano actual, fabricado en 1886 por José Alcarria Cortés (Valencia), incorpora piezas del órgano, como el escudo del obispo fray Gaspar de Molina y Rocha, construido entre febrero y noviembre de 1744 por el murciano Gabriel Romero Sandoval, quien habías construido el órgano del convento franciscano de Caravaca (1735), él del convento de santa Ana de Murcia (1738) a partir de diciembre del mismo año realizó también el órgano de la iglesia de Totana, culminando con el órgano de la parroquia de Alhama (1749).


Iglesiavblanco


 

ERMITA DE LA CONCEPCIÓN

Erigida en 1577 por orden de doña Francisca y doña Mencía Fajardo, hermanas del tercer marqués de los Vélez, por el arquitecto Gabriel Ruiz Tahuste, el carpintero lorquino Gabriel Halcón y los carpinteros velezanos Juan Alonso Quevedo y Francisco Martinez. Fue entierro de sus fundadoras, de su hermano don Diego Fajardo y de su mujer doña Juana de Guevara y dos de sus tres hijos. Los primeros frailes franciscanos vivían en celdas construídas junto a esta ermita. Durante más de dos siglos y medio fue sede de la Escuela de Cristo, luego almacén de plantas aromáticas y, desde 2006, galería y estudio de arte. Destaca la portada con los escudos de y una inscripción conmemorativa.


 

CASAS SINGULARES

  • Corredera

La casa Corredera número es un magnífico ejemplo de la arquitectura del barroco civil velezano. La casa con el escudo marquesal, junto a la placeta del padre Tapia (antiguamente llamada la “placeta de la Justicia”, fue la sede del alcalde mayor, es decir, el juez de apelaciones del partido de los Vélez. La placeta con la fuente se llamaba “de las Almenicas” durante los siglos XVI y XVII por defender una muralla con almenas esta parte de la villa poblada durante el siglo XVI.

  • Ayuntamiento

La casa consistorial se levanta en el lugar de la antigua cárcel pública y, encima, la sala capitular y el archivo. En septiembre de 1887 se adjudicaron las obras de reparación de la casa-ayuntamiento al constructor Juan Martínez Navarro por un importe de 12.398,38 pesetas, siendo los planos del arquitecto provincial Enrique López Rull y las obras supusieron un importe de. Se inauguró el 31 de mayo de 1888. La última remodelación integral data del año 1990.

  • Balsa vicaria

En el siglo XVI llamada “balsa de la puerta de Caravaca”, debe su nombre a Juan Bautista de Prado, vicario del partido de los Vélez entre 1562 y 1605, cuya casa lindaba con esta balsa. Las aguas se recogen en el barranco de las fuentes y se llevan por una conducción subtérranea debajo de la calle Calasparra a la balsa, desde donde se reparte igualmente por conducciones en parte bajo tierra.

  • Calle del doctor Guirao Gea

Conocida tradicionalmente por la “Calle de En medio” y, en el siglo XVI, por la “Calle de los Molones” por vivir aquí esta importante familia morisca. Su actual nombre hace referencia al doctor Miguel Guirao Gea, importante catedrático de Medicina de la universidad de Granada e investigador de las antigüedades velezanas.

  • Calle Hospital

Su actual nombre hace referencia al hospital real fundado en el siglo XVI, edificio de dos cuerpos cuyas medidas eran 16 varas de frente y 17 varas de fondo. Acogía a enfermos, pobres y niños expósitos. Reedificado a principios del siglo XIX y desamortizado poco después, fue puesto de la Guardia Civil hasta la década de 1980 y, luego, transformado en viviendas de protección oficial. Durante siglos la calle Hospital se llamaba la “Calle de las Tiendas” por estar ubicadas allí las tiendas de los mercaderes y artesanos. Desemboca en una pequeña placeta donde, a mano izquierda, se ve todavía el edificio del mesón del concejo de Vélez Blanco. El pilar con la fuente remite a la época cuando en la casa adjunta existía un baño árabe.

  • Calle Infantas

La calle Infantas permite conocer parte del recorrido de la muralla que protegía el barrio de la Morería. Desde la desaparecida “Torre del Agua”, y por debajo de la pavimentación de la calle, discurre una canalización que lleva agua de la fuente de los Cinco Caños a varias casas por tener este antiguo privilegio.

  • Calle de Abarca

Calle de Abajo o, en el siglo XVI, calle de los solares, donde existía una bolera a principios del siglo XVII para la diversión de los vecinos. Mientras algunos explican el nombre de la calle “de la Barca” por el parecido con el correspondiente vehículo, está documentada una familia Abarca que poseís en los siglos XVI al XVIII casas en esta calle.

  • Horno del marqués

Documentado desde el primer tercio del siglo XVI como “extramuros”, fue propiedad de los marqueses de los Vélez hasta el siglo XIX, arrendándolo cada año.

  • Teatro/ermita de San Agustín

La ermita de San Agustín está documentada desde el siglo XVI hasta la desamortización del siglo XIX y estaba emplazada junto al cerro del mismo nombre. Fue restaurada en 1599 y 1693 y el segundo retablo fue construido por el carpintero lorquino Melchor García en 1623, contando con tres cuadros principales. Una vez desamortizada fue convertida en teatro cuyos ingresos pasaban a la Junta de Benificencia. En 1841 fue adquirido por Andrés Torrente de Villena. El edificio actual corresponde a una obra terminada en 1994.


 

CINCO CAÑOS

Fuente mandada a construir por el primer marqués de los Vélez y decorada con una lápida de mármol que ostenta los escudos

de las familias Fajardo, Chacón y de la Cueva. La inscripción latina QVI GVSTAT HOS LATICES NON OBLIVISCITVR hace

referencia al mito de la fuente de Lete de la Antigüedad Clásica como símbolo de la inmortalidad. Cerca de los Cinco Caños,

lindando con el barranco, se encontraba el huerto del marqués de los Vélez. También se aprecia un lavadero. Se recomienda

bajar por la pasarela que posibilita la visita del barranco de la Canastera para salir luego cerca de los Caños de la Novia.


 

ALMACEN DEL TRIGO

Edificio construido para almacenbar cereal en la época del Servicio Nacional del Trigo, en la década de 1990 fue convertido en el centro de visitantes del parque natural de Sierra María-Los Vélez. Junto a él se conserva una antigua almazara, dado que en las immediaciones brota un nacimiento de agua conocido antiguamente por la Fuensanta.


 

LAS PEDANIAS
  • La huerta o vega

Desde el mirador a la entrada de Vélez Blanco se ofrece una de las vistas más espectaculares de la provincia, apreciando un paisaje dominado por el monte de la Muela de Montalviche, los cultivos en las tradicionales terrazas de tradición árabe, un extenso sistema de acequias y balsas para regar olivares, huertas y almendros. La huerta está dividida en varios pagos, tales como Algüit, Alhara, Canales, Corneros, Dunela, Esquivel y el Piar.

  • Esquivel

Colindante con el núcleo de población de Vélez Blanco, cuyo nombre se debe al capitán Antonio Gómez de Esquivel, administrador de la familia Fajardo durante la primera mitad del siglo XVII.

  • Alhara

El nombre árabe y ciertos restos arqueológicos indican que en este sitio existió un barrio rural. Junto a los pagos de Canales y Dunela fue zona de cultivo de la vid hasta la plaga de la filoxera a finales del siglo XIX. Merece especial mención la balsa de Alhara, construida todavía en época musulmana.

  • Algüit

El nombre de este pago significa “arroyo” en árabe. En su cabecera, llamado el barranco de la Canastera, existía durante el siglo XVI un tinte propiedad de los marqueses de los Vélez, y hasta finales del siglo XVIII dos almazaras. Destacan la balsa de Algüit con su reloj solar y el cercano acueducto como testimonios de la cultura del agua.

  • El Alcaide

Fue famoso por la elaboración de vinos, quedando restos de una hermosa bodega. También queda una balsa de riego.

  • Alcoluche

Esta cortijada, por donde pasaba el camino real a Caravaca, linda con el término municipal de Lorca y está documentada a partir de 1606, cuando Alonso Palomar y su mujer María de Insausti dieron a Juan Tomás y su mujer Ana Marín una labor de 100 fanegas, la mitad por talar. En 1709 está documentada la Fuente del Saz. El cuatro de abril de 1712 el doctor don Juan de la Iglesia y Egea fundó una capellanía para decir misas por sus almas y las demás del purgatorio. Dotó la capellanía con una labor de 150 fanegas de naturales en el pago de Alcoluche. En un informe de finales del siglo XIX se indica que la ermita de Alcoluche, con la imagen de la Virgen de Valvanera, patrona de la Rioja, fue erigida a expensas de don Isidro de Fuenmayor, natural de Logroño, afincado en Vélez Blanco desde principios del siglo XVIII, quien había adquirido fincas en Alcoluche.

  • Derde

Cortijada emplazada en un sitio con maravillosas vistas hacia el monte del Gabar y los alrededores. Fue un núcleo de población importante y tenía escuela propia. La ermita fue erigida en el segundo tercio del siglo XVII gracias al mecenazgo de Stefano de Celo y su mujer María Labad a honor de Santa Gertrudis y Ntra. Sra. de la Gracia. Cuenta con una balsa de riego.

  • Guadalupe y las Cañadas de Lizarán

Cortijadas emplazdas en un hermoso paisaje, antiguamente con extensas propiedades de los marqueses de los Vélez y de las familias Lizarán y Acosta Moreno.

  • Leria

Cortijada perteneciente durante siglos a los herederos de don Gonzalo Fajardo, conde de Castrogeriz y marqués de San Leonardo, quien mandó erigir la pequeña ermita en 1638/39. La obra fue supervisada por su mayordomo el capitán Antonio Gómez de Esquivel por el albañil Juan Domene y el carpintyero Luis de Fuentes, ambos de Vélez Blanco. En el año 2000, la ermita fue restaurada cuidadosamente por sus propietarios Pedro Ballesteros y María Luisa Jiménez de

  • El Cercado (de Espinardo)

Llamado antiguamente Alcober por las extensas propiedades de maese Pedro de Alcober, vecino de Vélez Blanco en la primera mitad del siglo XVI. El nombre de El Cercado viene de unas propiedades de viñas, árboles frutales y bancales de cereal, cercadas por tapias, pertenecientes a don Juan Fajardo Guevara, primer marqués de Espinardo, y sus descendientes, los cuales tenían en el propio cercado una casa con bodegas y tinajas para el vino.

La ermita de la Virgen de las Nieves, fundación de los marqueses de Espinardo, aparece con esta advocación en un testamento de 1767. En un testamento de 1732 se hace mención también de otra ermita fundada por María de Sola y Carraquiri, natural de Gotane, vizcondado de Sola (Baja Navarra/Francia) en el colindante pago de Dunela.

  • Piar

La pedanía está emplazada en un hermoso paisaje con excelentes vistas a la sierra del Gigante y al cercano castillo de Xiquena. La ermita de San Antonio de Padua fue levantada en 1785 sobre los restos de una antigua mezquita, de cuya existencia da testimonio una carta del primer marqués de los Vélez. Aquella mezquita disponía para el mantenimiento del culto de bienes habices que bajo este nombre están documentados hasta el siglo XIX. Como entre 1243 y 1488 fue frontera entre el reino nazarí de Granada y el reino de Murcia, se conservan restos de dos torres vigía en las inmediaciones. Los marqueses de Espinardo tuvieron aquí parte de sus propiedades. En 1623 el licenciado Juan Miñano encargó al zahorí Marco Romano la construcción de la fuente del Piar. Tenía una importante almazara, hoy día convertida en vivienda, y una tejera. En el siglo XIX se abrieron varias minas para extraer hierro, aunque el cercano pago de la Mina está documentado ya en 1721.

  • La Alquería

Con unas espléndidas vistas, esta cortijada tiene una cristalina fuente que desemboca en una balsa de riego. Una gran parte de las tierras de esta cortijada pertenecía a la familia de los Martínez de la Iglesia, familia procedente de Mariana, actual privoncia de Cuenca. El cercano paraje de la Bastida lleva este nombre por la familia de la Bastida, siendo Rodrigo de la Bastida y su hijo Ginés veedores del marqués de los Vélez (siglo XVI).

  • Santonge

Cortijada cuyo nombre se refiere a una familia de hidalgos navarros. A principios del siglo XVII, Jaime de Santonge fundó dos mayorazgos con más de 1.000 fanegas de tierra de secano en este enclave.

  • Las Almohallas

A mediados del siglo XX se encontraba en este paraje una lujosa casa para ingenieros forestales y un vivero. A finales de la misma centuria se instaló el Centro de Recuperación de Especies Amenazadas de la Consejería de Medio Ambiente, destacando el importante número de tortugas moras y aves rapaces.

  • Alhara

El nombre árabe y ciertos restos arqueológicos indican que en este sitio existió un barrio rural. Es de destacar la balsa de Alhara.

  • Algüit

El nombre de este pago significa “arroyo” en árabe. En su cabecera, llamado el barranco de la Canastera, existía durante el siglo XVI un tinte propiedad de los marqueses de los Vélez, y hasta finales del siglo XVIII dos almazaras.

  • Topares

Las excavaciones en zonas colindantes de Granada y Murcia, y los hallazgos arqueológicos en sitios como el Macián demuestran la ocupación humana desde los tiempos más remotos. Con la incoroporación del reino murciano de Ibn Hud 1243 a la Corona de Castilla, Topares pasó a tener durante 245 años una situación fronteriza con la encomienda santiaguista de Caravaca que acabaría con la entrega pacífica de la zona de los Vélez en junio de 1488 a los Reyes Católicos.

Con la primera repoblación promovida por don Pedro Fajardo desde 1512, la zona de Topares y Barrax se reparten entre varias de las poderosas familias, tales como los Aguino, Bastida, Faura, Jufre, Rodríguez Navarro, los Fernández Valera, el mercader Jerónimo (Francés) de la Ribera y Juan Bautista del Prado, vicario de los Vélez entre 1562 y 1605. Estas familias arrendaban sus extensas propiedades de campos de secano generalmente al 25 % de la cosecha que tenían que entregarles sus labradores.

La iglesia con la advocación de Virgen de las Nieves fue fundada por Ginés Fernández en 1582 y dotada con catorce fanegas de tierra para sustentar el edificio, sus objetos litúrgicos y el culto. Según un informe emitido por el párroco de Vélez Blanco en 1877, la actual iglesia fue erigida entre 1770 y 1773.

  • Casa Guino

En la carretera hacia Caravaca, a mano derecha. Su nombre se debe a la familia Aguino o Iguino, procedentes de Huéscar y pertenecientes a las familias más prestiogosas de Vélez Blanco durante tres centurias.

  • El Macián

Siguiendo la carretera de Caravaca a mano izquierda se encuentra la importante cortijada del Macián, llamado así por Macián Rodríguez, quien se afincó aquí a en 1516. Su hijo Alonso, el vecino más acaudalado de Mula y Vélez Blanco, fundó en 1588 un mayorazgo que en el siglo XVII pasó por enlace matrimonial a los condes de Legazpi, familia de militares al servicio del emperador del Sacro Imperio. A principios del siglo XIX los bienes de este mayorazgo pasaron al ingeniero Epifanio Esteban, director de las obras del Canal de Isabel II. Su administrador fue Francisco de Motos Torrente, cuyo cadáver se conserva momificado en el cementerio de Topares.

  • Casa Ortega

En la carretera de Topares a Vélez Blanco, a mano derecha. Debe su nombre seguramente al licenciado Juan Antonio de Ortega y Tuesta, alcalde mayor y, más tarde, administrador general de las rentas del marqués de los Vélez, quien compró varias labores con una extensión total de 675 fanegas a finales del siglo XVII.

  • Las Cobatillas

En la carretera de Topares a Caravaca a mano izquierda, algo más adelante del Macián. También llamado “las Quevecicas” (1623) o “Cuevcillas”. Cortijada perteneciente al mayorazgo de los marqueses de Espinardo y sobre el cual, en 1639, se impuso un censo para pagar parte de las pías memorias de doña Mencía Fajardo. Fue vendida al escribano Juan de Valcárcel Belloc. En 1743 los marqueses de los Vélez y Villafranca poseían alrededor de las Cobatillas 450 fanegas de labores de secano.

  • Fuente Espín

En el límite con la región de Murcia, a mano derecha de la carrtera, se encuentra esta cortijada con su fuente. En 1588 doña Mencía Fajardo compró de Francisco Jufre las labores de Fuente Espina, sierra de la Zarza y Campillo de Topares. Hasta el siglo XIX estas propiedades estarían vinculadas a la casa de los marqueses de Espinardo.